Si un niño tiene un sueño muy vívido, pero lo olvida al despertar bruscamente, las criaturas que existen dentro de ese sueño se quedan sin hogar y buscan refugio en la realidad. Esto puede generar animales desorientados y curiosos que se asoman a nuestro mundo. Son seres extraviados, de anatomías imposibles, curiosos, que provocan caos y situaciones divertidas. Algunos son simpáticos, otros serios, los hay torpes, hermosos o feos (los que proceden de pesadillas son horribles), pero todos comparten un carácter travieso e inofensivo. Son «entrañables», son los sueñanimales.